La termografía identifica diferencias de temperatura en superficies y puede mostrar recorridos de humedad, tuberías calientes o zonas con comportamiento térmico anormal.
No observa directamente el interior del muro ni confirma por sí sola una fuga. La interpretación debe considerar materiales, clima, radiación solar y fuentes de calor.
Para aumentar la confiabilidad suele combinarse con inspección visual, medición de humedad y pruebas de la red.