La tecnología CIPP rehabilita una tubería desde su interior mediante una manga o liner impregnado que se cura dentro del conducto existente, formando una nueva superficie estructural.
Antes de instalarla se requiere inspección CCTV, limpieza, medición del tramo y evaluación de deformaciones, conexiones y accesos. No todas las tuberías son candidatas.
El método reduce excavaciones y reposiciones, pero debe diseñarse según diámetro, longitud, condición estructural y exigencias de servicio.