La detección con gas trazador introduce una mezcla de prueba en una red aislada y utiliza un sensor para identificar por dónde escapa. Es útil cuando la fuga está oculta y no existe una señal visible precisa.

La red debe prepararse y presurizarse según su material y condición. Accesos, ventilación, profundidad y continuidad de la tubería influyen en el resultado.

El método ayuda a delimitar el sector probable y reducir demoliciones exploratorias, pero el punto se confirma durante la reparación localizada.

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