La limpieza y desobstrucción de alcantarillado elimina grasa, sarro, sedimentos, raíces y residuos que reducen el diámetro útil o provocan atascos recurrentes.
El procedimiento se selecciona según material, diámetro, accesos y condición de la red. Puede combinar herramientas mecánicas, agua a presión y control con cámara.
Al finalizar conviene verificar el caudal y, cuando corresponde, registrar el estado interior para confirmar que no existe un daño estructural.